Experiencias sumisos

  • Todo empezó con un café…

    Lady Sadira es una Domina increíble; te caza con su mirada inocente y su cálida sonrisa, pero cuando te tiene atrapado (y sobretodo bien atrapado en la intimidad de una mazmorra u hotel), entonces estás perdido: vives con total intensidad su sadismo, aunque Ella es cariñosamente sádica. Tengo la suerte de conocerla desde hace un par de años, de manera que tras contactar con ella quedamos para tomar algo en una de sus pastelerías favoritas un par de días después, en un hueco que ambos teníamos libre en nuestras agendas. Llegado el día me dirigí a un parking cercano y dejé el coche allí. Le esperé en la entrada del…

  • El primer cafe con Lady Sadira

    Este sábado quedé por primera vez con Lady Sadira. Cita a ciegas, ya se sabe… Chica y chico que han contactado virtualmente quedan para conocerse, tal hora, tal lugar, y algunas frases típicas: “cómo vas vestido”, “dónde estás”, “yo ya estoy aquí”. Lady Sadira es feliz. Entró radiante, curiosa y con una sonrisa que le salía de dentro y le llenaba el rostro y la mirada. Parecía una gata. “Hola, ¿tomamos algo? Pedimos y buscamos un sitio para sentarnos”. Yo me sentía nervioso, había llegado un poco pronto y la espera se me había hecho eterna. La saludé, me alegré al verla. Sí, es guapa como dicen. Tiene una mirada…

  • Mi Día del Sumiso

    Siempre he sido un sumiso algo rebelde, para qué negarlo. El otro día había quedado con Lady Sadira para hacer una sesión y, de camino, no sé por qué, decidí que esta vez sería distinta, que al menos por un día intercambiaríamos los papeles. Estaba harto de tener que hacer siempre lo que ella quisiera, de doblegarme sin rechistar a sus caprichos más perversos. ¡Había que implantar el Día Mundial del Sumiso y que, al menos una vez al año, cambiaran las tornas! De manera que cuando Lady Sadira salió del baño, estupenda como siempre, con un body negro arrapado al cuerpo, ya no me encontró desnudo, cabizbajo y con…

  • INTERROGADO POR LADY SADIRA: Versión sumiso

      Las sesiones con Lady Sadira siempre son espléndidas.Pero hay algunas que lo son tanto que, para mí, quedarán como inolvidables. Nuestra última sesión fue una de esas.Me dejó grogui durante horas, tenía que volver a la “normalidad” y no podía. Hiciera lo que hiciera, por dentro ido rebobinando en sus más pequeños detalles cómo había transcurrido todo y cómo me había sentido yo. Aparte del placer que experimento en sus sesiones, estas a menudo me revelan aspectos de mí mismo que aún me sorprenden e, incluso, lo reconozco, me turban. ¡Así pues, una gozada y una pasada de sesión! Habíamos acordado jugar al interrogatorio. Simulábamos que yo era un mangui chuleta que le había robado y ella iba a sacarme como fuera dónde había escondido la pasta. Salgo del baño y alguien me aborda por detrás. Me pone un pañuelo en la boca, en teoría empapado de cloroformo, y me…

  • El segundo desayuno

    El otro día me acordé del desayuno que tuve con Lady Sadira. Fue un encuentro normal, de dos personas que quieren conocerse y ver si existe la química necesaria para encerrarse en una habitación de hotel y dejarse llevar por los instintos más básicos. La química estuvo presente durante todo el rato, al menos yo lo sentí así. Es una mujer abierta, aparentemente vainilla, achuchable e incluso parece vulnerable. Pero entre cada palabra y cada gesto se esconde algo tremendamente morboso. Hablar de strapons y latex en una cafetería rodeados de gente random era curioso y algo excitante. Salí de ese encuentro con ganas de pedir una sesión urgentemente pero mi…